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Qué se siente al saltar en parapente

¿Qué se siente al saltar en parapente?

Es la pregunta que nos hacen casi todos los usuari@s antes de volar, y la respuesta corta es que se siente mucho menos miedo del que imaginas, y mucha más calma de la que esperas.

La respuesta larga es este artículo, escrito desde lo que nos cuentan nuestros pasajeros después de aterrizar en la playa de Martiánez.

Antes de despegar: la preocupación

Casi todo el mundo llega con la misma idea en la cabeza, que va a tirarse al vacío.

No es así. En el parapente biplaza no hay ningún salto. No te lanzas desde ningún sitio. La vela (parapente) ya está desplegada en el suelo antes de que te muevas, y el despegue ocurre de forma progresiva, casi sin que te des cuenta del momento exacto en el que dejas de tocar el suelo.

Si vienes con nervios, es normal. Le pasa a prácticamente todo el mundo. Y suele durar hasta el momento en el que empiezas a caminar.

El despegue: caminar, no correr

Aquí está el mayor malentendido sobre el parapente.

No hay que correr ladera abajo. En la mayoría de nuestros despegues simplemente caminas, o caminas rápido, junto a tu piloto. Cuanto más viento de frente tengamos, menos esfuerzo hace falta. Con buenas condiciones, bastan unos pasos.

En algún momento de esos pasos notas que dejas de estar apoyad@ en el suelo. No hay caída, no hay vértigo de ascensor. La vela tira hacia arriba y tú te vas con ella.

Y ahí es donde la preocupación se convierte en otra cosa.

Los primeros minutos: el pico de emoción

Los primeros cinco a veinte minutos son los más intensos.

Estás en el aire, ves el norte de Tenerife desde una perspectiva que no habías tenido nunca, y tu cabeza todavía está procesando que eso está pasando de verdad. Es el momento de mayor adrenalina del vuelo. Muchos pasajeros se ríen solos, otros no dicen nada durante un buen rato y otros lloran de emoción.

Después: la calma que nadie espera

Y entonces pasa algo que casi nadie ve venir.

La emoción baja y aparece una sensación de tranquilidad muy difícil de explicar. Te acomodas en la silla, dejas de agarrarte, y empiezas simplemente a mirar. El mar por un lado, la montaña por otro, el ruido del viento y poco más.

Es la parte del vuelo que más recuerdan nuestros pasajeros. No el despegue, sino ese rato de después, cuando ya te sientes cómodo ahí arriba.

El aterrizaje: el segundo pico

El otro momento de emoción llega al final y casi siempre por lo mismo, nadie sabe cómo se aterriza en parapente.

Se aterriza suave. Nos acercamos, tú sigues las indicaciones del piloto y se acaba de pie sobre la arena. Sin golpe, sin sobresalto.

La reacción más habitual al tocar tierra es querer repetir. Puedes comprobarlo tú mismo en nuestras valoraciones de Google.

¿Cuánto dura un vuelo en parapente?

Entre 20 y 30 minutos en el aire, según la zona de vuelo y las condiciones del día.

¿Puedo volar? Requisitos

  • Peso: entre 35 y 100 kilos.
  • Edad: no hay límite. Los menores de 18 años necesitan la autorización expresa de sus padres o tutores legales.
  • Experiencia: ninguna. Vuelas en biplaza con un piloto profesional que se encarga de todo.
  • Forma física: para un vuelo estándar, basta con poder caminar unos pasos en el despegue.

¿Y si tengo alguna discapacidad o movilidad reducida?

También puedes volar.

Junto a Vuelo Semilla ofrecemos parapente adaptado: vuelos pensados para personas con discapacidad o movilidad reducida, con material específico y un procedimiento propio.

Funciona de forma algo distinta al vuelo estándar. Necesitamos afinar más con la meteorología y preparar el vuelo con más calma, así que se organiza aparte y tiene sus propias tarifas.

Si es tu caso, entra en Parapente Adaptado o escríbenos directamente y lo vemos contigo.

¿Y el vídeo?

Incluido. Te llevas grabado el vuelo entero, sin coste adicional.

¿Dónde volamos?

En el norte de Tenerife. Es la zona con mejores condiciones de la isla para el vuelo biplaza, y aterrizamos en distintas zonas según el vuelo escogido ese día.

La única forma de saber qué se siente

Por mucho que lo contemos, esto no se transmite del todo con palabras. Lo que sí podemos decirte es que la inmensa mayoría de las personas que llegan con miedo aterrizan queriendo volver a subir.

Reserva tu vuelo y compruébalo tú mismo. Cuando decidas qué día quieres volar, nos escribes, miramos la previsión y lo organizamos. Tienes 6 meses para usarlo.